jueves, 11 de octubre de 2012


“la danza de los malditos” consideraciones.



Este trabajo del año 97 es el ultimo proyecto personal  que realizé con  modelos, por esas fechas me relacionaba con gente del mundo de la danza y decido realizar este trabajo en torno a temas como la soledad , la incomunicación y las relaciones humanas. El proceso realizado en estudio con cámara de paso universal  analógica, se lleva acabo a lo largo de unos meses en estudio sobre un fondo de tela teñida en gris con dos fuentes de luz (flah de estudio) una para el motivo principal y al  fondo para despegar la figura  y conseguir ese efecto de claro-oscuro que a mi entender dota de dramatismo la escena, recurso que actualmente sigo utilizando.
Los personajes se muestran desnudos,  atemporales, centrando  la atención en la expresión corporal  que considero primordial,  los visto con elementos  de una iconografia personal (que va desde lo religioso a lo social) y que con anterioridad llevo vocetada sobre papel (pequeños dibujos sobre los que explico al modelo la foto a realizar ) las sesiones de no más de dos horas, nos llevan por pequeñas variaciones en la pose, para una mejor comprensión de la idea.
El titulo hace referencia a la condición de profesionales de la danza  y a esa auto-marginación personal o social que todos sentimos en ciertos momentos.
Con posterioridad a este trabajo comienzo a trabajar con muñecos por una cuestión practica (*) para despersonalizar y al mismo tiempo generalizar mas mi trabajo sin dejar en ningún momento la figura humana y sus claras connotaciones empaticas. Soy consciente que formalmente no es lo mismo los muñecos que los cuerpos, y  a pesar de ser articulados tienen su limitaciones, pero  los modelos también lo tenían, y no podía pedirles más, los muñecos me permiten situaciones imposibles y  relacionarlos con  elementos a diversas escalas . También puedo meditar mejor las poses, los encuadres y la pre visualización en  digital me permite una mejor comprensión de la escena.
Si tuviera que hacer una comparativa con mis trabajos actuales creo que este trabajo se relaciona perfectamente con “dasein” 2006,  “de lo social” del 2007 y “el hombre gris” 2011-12 sobre el que estoy trabajando en la actualidad, de hecho muchos de  aquellos bocetos me sirven como base para las fotos de hoy.  “la danza de los malditos” es el origen de los trabajos actuales (lo único que hice fue cambiar la carne por el plástico). Si en aquel momento mis fotografías eran fruto del impulso, creo que a fecha hoy soy mucho mas consciente de todo lo que integro en ellas y puedo decir que me conozco mejor a mi mismo, este para mi es  el camino del auto-conocimento.

Cayetano Ferrández  sep.2012







AUTOESCENIFICACIONES




Todo artista experimenta en su obra una transformación cronológica. La mayoría de veces no sabemos que transforma a quien, si la obra al artista o el artista a su obra. En el trabajo que aquí se nos presenta se manifiesta una dialéctica entre dos mundos: el espiritual y el del hombre mediatizado por el mundo físico y la sociedad de consumo. Es una gran obra que manifiesta la búsqueda permanente de aquellas verdades que lleven al autoconocimiento. Y en esa búsqueda Cayetano nos traduce al lenguaje visual sus obsesiones tanto en el ámbito humano, espiritual como estético.
Existen dos líneas de trabajo diferenciadas en el tiempo que muestran su evolución fotográfica. Sí en cuanto a temática, sin embargo no en lo que a tratamiento estético se refiere. La primera línea de trabajo, mas esteticista, muestra imágenes del comportamiento humano de ansia de poder, sometimiento, sexualidad, impregnadas del aislamiento y la imposibilidad de comunicación con los demás. Son imágenes con personajes de una gran presencia metafórica que, en ocasiones con una iconografía clásica, nos invita a identificarnos con ellos. Son temas psicológicos y míticos pero llenos de un gran erotismo, aspecto que muestra mas evidente de su ultimo trabajo.
Si por un lado su dialogo se basa en los miedos y frustraciones, por el otro nos esta mostrando los anhelos y deseos. El hombre paralizado, enmudecido por la impotencia, al hombre de acción protagonizado por el juguete. De imágenes sordas a imágenes llenas de sonido y dinamismo.
Se observan en las dos líneas de trabajo muchos puntos en común, principalmente la sensación de misterio y de lo enigmático mediante la utilización de la luz tratada como elemento que nos va desvelando poco a poco a los personajes y lo que acontece.


Begoña M Deltell
Directora dela Galeria Aural
Catalogo Espai D’Art A.Lambert Xábia febrero 2000

lunes, 10 de agosto de 2009

no puedo volar 145 x 100 cn año 1997


rodando 145 x 90 cn año 1997


penitente 145 x 100 cn año 1997


solo literatura 145 x 90 cn año 1997


presa de si mismo 145 x 100 cn año 1997


mujer soldado 145 x 100 cn año 1997


hombre saco 145 x 100 cn año 1989


mujer pajaro 100 x 145 cn año 1997


muerte 100 x 150 cn año 1997


los amantes 145 x 100 cn año 1997


locura 145 x 90 cn año 1997


encerrado en si mismo 145 x 100 cn año 1997


encajado 145 x 100 cn año 1997


la frontera de lo masculino 145 x 100 cn año 1997


cosecha de tempestades 145 x 100 cn año 1997


cristo 145 x 90 cn año 1997




Titulo publicación:Arte del siglo XX en Alicante 1960-2000
Texto Enric Mira  junio 2003 pag.416



Una de las aportaciones fundamentales del arte contemporáneo ha sido el descubrimiento del cuerpo humano como esfera en la que desarrollar un discurso entorno al sujeto. La representación del cuerpo a finales del siglo XX ya no abunda en el aspecto natural del mismo sino en su carácter cultural e histórico, un hecho puesto de manifiesto a través de la discriminación de género, la homosexualidad, la identidad cultural o el SIDA. El rol mediático de la fotografía como vehículo de ideología ha determinado que haya sido éste el medio adoptado por la mayoría de artistas para elaborar su discurso entorno al cuerpo como lugar en el que toman forma tanto los conflictos sociales como los personajes del sujeto contemporáneo.
En la fotografía de Cayetano Ferrández el cuerpo es una metáfora de la interioridad humana. Lo corpóreo representa la materialidad expresiva de lo espiritual, las formas del cuerpo son el significante carnal y orgánico de un significado anímico, etéreo. El cuerpo es para este fotógrafo como una especie de repertorio de signos de un lenguaje poético cuyos gestos, cuyas palabras hechas de brazos y piernas y cabezas, nos hablan del dolor y la muerte, de la transitoriedad del tiempo y de la soledad. Son temas de dimensión metafísica pero con un referente antropológico, son evocaciones universales realizadas desde el sentir personal, desde los posos condensados de la existencia y el pensamiento.
Es por todo ello que esta imagen (*) de Cayetano Ferrández posee una  fuerte carga emotiva, dramática incluso, materializada en el efecto casi tenebrista que la luz lateral esculpe, descubriendo las formas opacas de un cuerpo envuelto: como crisálida o como mortaja. Lo fotográfico es así planteado con un carácter escultórico y su representación visual como la plasmación de una iconografía inspirada en lo mítico y en lo religioso